Fotos: Fernando Ribeiro y Karen Matias


Agradecimientos: Fernando Ribeiro, Karen Matias, Ana Rocha, Lauro Borges, Giane Fischer, Ieke Trinks, Maíra Vaz Valente, Deborah Bruel, XX Bienal Internacional de Curitiba e IDARTES. 



Ninho (Nido)
por Tzitzi Barrantes

La acción “Ninho” que significa nido en portugués fue pensado teniendo en cuenta las particularidades del parque Passeio Público en Curitiba (Brasil), el cual alberga animales en su mayoría aves de varias partes del mundo y muchas en extinción, todas encerradas en jaulas. 

Gracias a esa particularidad del parque-zoológico surgió la idea de intervenir todas las jaulas de las aves con paja y hojas secas de bambú que abundaban en el parque, con ellas hice nidos que fui incrustando en las jaulas de cada ave a una altura promedio en que los espectadores observan la belleza de esas aves exóticas. Algunas aves reaccionaron de maneras diversas, incluyendo a unos tucanes que cogieron la paja con el pico y la llevaron a su “dormitorio” o a su nido. 

Posteriormente llevé de esta misma paja y hojas secas de bambú además de ramas pequeñas y otras grandes aún con follaje recogidas días anteriores a un gran lago, allí alquilan barquitos con pedales y puestos para dos personas para hacer recorridos por el lago, aprovechando el uso cotidiano de estos barquitos decido usar este medio de transporte para, primero, hacer una evocación de un bosque en medio de una fuente que se encuentra en el centro de este lago; y segundo, construir mi propio nido alrededor mío y dentro del barquito, en cuanto las ramas y paja rodean mi cuerpo por completo y mi nido está lo suficientemente tupido, saco de mi traje uno de mis senos y “amamanto” una esfera de flores.

Así como dicen que la tierra-madre nos sigue amamantando a pesar de los pesticidas, deforestaciones y aguas contaminadas que la penetran, las aves insisten en dar vida a sus polluelos y tienen la facultad de hacer su nido en tejados de casas, en construcciones humanas, en lugares austeros porque la tala de árboles o el desaparecimiento de zonas boscosas en la ciudad y en el campo son continuas, y así mismo podrían también desaparecer las aves que hacen sus hogares en ellos, hay animales como los osos panda que se alimentan exclusivamente de bambú, si se extinguiera su fuente de alimento ellos también se extinguirían, al alterar o destruir sus hábitats los animales que no logran adaptarse a los cambios mueren. 

Una amiga que me ayudó a colocar las pajas-nidos en las jaulas de las aves, me confesaba que se sentía triste de ver a todas esas hermosas aves encerradas pero tampoco sabía qué era mejor, si verlas allí y saber que las están cuidando y alimentando o saber que corren peligro en sus hábitats a causa de la cacería, deforestación, etc. y que allí posiblemente su especie se extinga. Y la cuestión que ella se plantea, también me lo planteo yo, ¿qué sucederá con la cantidad y diversidad de especies que aún existen en unos cuantos años? ¿Podrán seguir en sus hábitats sin la manipulación del ser humano? ¿Libres y aún salvajes? ¿Controladas y domesticadas o en cautiverio? Sin embargo, tampoco me deja de sorprender la magia que es la vida y que logra adaptarse y fortalecerse para sobrevivir, así que me alegra poder traer a este mundo a un bebé humano y dedicarle a él y a su padre la acción “Niho” (Nido).


 

 português >







Ninho (Nido)
Dedicado a mi bebé y su padre.

8 de noviembre/13
Parque Passeio Público, 
XX Bienal Internacional 
de Curitiba (Brasil).

Performance ganador de la "Beca de Movilidad Nacional o Internacional en Artes Plásticas o Visuales" del Instituto Distrital de las Artes IDARTES (Bogotá)