Porto permanentemente (en público) una canana de granadillas por 8 días, iniciando en la inauguración de la Bienal DESDE AQUÍ. 

Alimento con granadillas a artistas, curadores, gestores, aseadoras, vigilantes, vendedores, etc.


A medida que regalo el contenido de la granadilla abro la conversación sobre el Paro Agrario. 

Compartí el contenido de un bulto de granadillas compradas en la Plaza de Mercado Central de Bucaramanga a casi el doble de precio al que comúnmente se consigue este alimento, la causa del incremento: el Paro Nacional Agrario (sep.2013). Durante seis días regalé el contenido de las granadillas a transeúntes, vendedores ambulantes, amigos, artistas participantes al evento, empleadas de servicio y celadores de las instituciones de arte donde se desarrollaba la II Bienal Internacional de Arte Desde Aquí (Bucaramanga).

Mientras brindaba las jugosas granadillas conversaba con quien la consumía sobre el Paro Nacional Agrario que ya iba casi un mes de resistencia y de ese modo conocía diversas posiciones frente a esta manifestación de campesinos y agricultores que estaba traumatizando todo el país. Algunos hacían énfasis en las pocas garantías que les dan a los campesinos para lograr sostener su labor, yo a veces contaba que: Desde pequeña he visto a mi familia materna dedicada a la agricultura y el ordeño y cómo ellos deben entregar sus productos a un bajísimo costo a empresas grandes, también su difícil decisión de entregar sus cultivos y leche por unos pocos pesos o dejarla perder… Un celador, por ejemplo, enfatizó en los disturbios y daños al bien público durante esas manifestaciones, pues según él siempre habían infiltrados guerrilleros.

Durante esos seis días porté una canana de granadillas secas, pues mi intervención final era llevar las cáscaras de las granadillas que habían sido saboreadas y conversadas con diferentes personas a una de las tantas casas antiguas de la ciudad de Bucaramanga en las que solo sobrevive la fachada, si se observa al interior están destruidas. Probablemente habían sido declaradas patrimonio de la ciudad pero, quizá conservadas así, son una estrategia para derrumbar la fachada y construir edificios o cualquier propiedad horizontal. Hasta el sexto día portaría la canana de granadillas y al interior de la fachada, luego de que metafóricamente cultivara las 90 cáscaras de granadilla, me “desarmaría” de las granadillas, así como los campesinos y agricultores estaban enfrentando en ese momento al ESMAD, su única arma: sus cultivos (los cuales derramaron sobre las carreteras principales del país donde se manifestaban) y su resistencia social.

Me preguntaba qué hacía el logo de la Policía Nacional y RCN Televisión en los volantes y publicidad de la II Bienal Desde Aquí, la primera entidad lanza gases lacrimógenos contra los protestantes si se lo ordenan y el segundo invisibiliza los motivos del Paro Nacional Agrario que rechazaba la resolución 970, también parecía estar respaldada por 41 entidades más, sin embargo, ese respaldo institucional no se veía reflejado en los 37 proyectos seleccionados, pues cada artista tenía que enviar su obra por correo postal en “pago contra entrega” o ir por sus propios medios a montar su trabajo. ¿Cómo dedicarse a una profesión como artista si pocas veces es remunerado? Y peor aún, ¿si no siempre se tiene en cuenta que existen gastos mínimos para alimentarse, dormir, desplazarse, etc.? Aunque yo era una de las “artistas invitadas” me informaron por correo electrónico a cuatro días de empezar el evento que me apoyaban con dos noches de hospedaje y dos almuerzos… con una tristeza en el alma había decidido rechazar la “oferta”, sin embargo, ya había estado trabajando en esa propuesta dos meses atrás, también entregado los documentos: Rut, afiliación a EPS, fotocopia de la cédula, etc. solicitados por la Bienal.

Decidí sacar dinero prestado. Así como los campesinos, los artistas necesitamos gestar sindicatos y/o espacios de diálogo donde además de colaborarnos exijamos que se valore nuestro trabajo. Lo más primordial, que no falte la calidez humana.



En sector patrimonial de Bucaramanga, de lo que solo queda la fachada.


Coloco en la casa patrimonial abandonada 80 cáscaras de granadilla que fui vaciando y regalando su contenido durante los 7 días anteriores a diversas personas en espacios públicos y privados, a amigos, conocidos y desconocidos.


Logro entrar sutilmente por entre la reja de esta casa abandonada, siendo consciente que en mi vientre llevaba a mi hija de tres semanas de gestación, fue gracias a ella que sentí el valor y la necesidad de comparar a los agricultores con los artistas, pues ambos no siempre tienen garantías ni estabilidad laboral remunerada.


Las dos últimas granadillas (de las 80 que tenía) son regaladas al curador y productor de la Bienal.


Espectadores convocados por la Bienal, transeúntes y vecinos de la casa patrimonial abandonada.




Después de colocar las 80 cáscaras de granadilla sobre el suelo, inicio a "desarmarme" retirando mi ropa y mi canana.




La última cáscara de granadilla que quedaba de mi canana, la uso para sostener un pendón que dice: ¡¡Boom!! Esto es para la Bienal desde aquí que no paga a sus artistas. ¡¡Pero no se queje!! Que al agricultor no se le paga por los alimentos que cultiva.





Agradecimientos a: Jacobo Ortiz, David Ortiz, Gabriel Ayala, Andrés Umaña,  Nelda Ramos, Santiago Cao, Milton Afanador Alvarado, Mely Moreno, Franklin Aguirre, Damaquiel Laguado y Reiner Huertas.














GRANADA
Dedicado a la semilla 
humana que germina dentro de mí.

6 al 14 de sep/13
Invitada a la 
Bienal DESDE AQUÍ 
(Bucaramanga, Colombia).
Recorridos por Bucaramanga y culminación en una casa-fachada en ruinas.